Nota del editor

ÁFRICA SUBSAHARIANA Y EL OCASO DE LAS IDEOLOGÍAS IMPORTADAS

Resulta absurdo y pueril en grado máximo, más de medio siglo tras el descalabro del sistema colonial, hablarse hoy de Estados fallidos en África. Lo cual últimamente viene siendo recurrente en los círculos donde da la impresión de que se contempla con desasosiego e inquietud los brotes verdes que apuntan al desarrollo integral y sostenible del continente a corto y mediano plazo; pretendiendo evocar con melancolía manifiesta un período histórico de aciaga memoria para africanos de ambos sexos. Obstinación, en efecto, que a las claras denota un ejercicio de cinismo y de maledicencia ya endémico que a su vez desvela una ignorancia supina, por parte de aquellos que en vano se empecinan en dar como hechos reales y palpables lo que respecto del continente negro no son sino sartas de pacotillas carentes de realismo y veracidad.

 

Sin embargo, bien pudiera ser que de lo que sí había que hablar con insistencia y sin complejos, sea sobre aquellas ideologías políticas confeccionadas ex profeso, con preclara intencionalidad de hacer perpetuar la esencia del colonialismo en lo que éste tuvo de degradante y vil en África, y que siempre estuvo al servicio de los intereses espurios y soterrados de los colonialistas. A resultas de aquello, la emancipación supuestamente otorgada a los países africanos a que fueran independientes y soberanos, haya acabado siendo un fiasco y un fenómeno que no pasa de lo meramente virtual, todo por no haber tomado en consideración lo que es la idiosincrasia propia de los pueblos y las culturas dentro del continente.

 

Durante el periodo de la esclavitud y la interminable etapa colonial en África después, jamás se escuchó por parte de los mentores de tamaño desaguisado hablar de los derechos individuales de los africanos como seres humanos, más bien se vivió como en ninguna parte en el planeta tierra la inexistencia absoluta de éstos; y el concepto de democracia que se le endosó tarde y mal a una sociedad africana a la sazón maltrecha y enjuta, se basó en hechos que en nada tenían que ver con la realidad y las concomitancias propias e inherentes de la región.

 

Procede reseñar que los mandatarios de los incipientes países en un África postcolonial turbulenta, la inmensa mayoría de los cuales sin experiencia alguna previa en materia de la praxis democrática, para llevar las riendas de sus entonces paupérrimos países, pero eminentemente complejos en su multiculturalidad, se contentarían con estar dando palos de ciego a diestra y siniestra, con resultados muchas veces deplorables para la propia ciudadanía. Pues sus formas de gobierno estaban basadas en conceptos democráticos arraigados en ideologías importadas de sociedades que no guardaban afinidad alguna con sus respectivas naciones. Esas ideologías que, para el colmo de los males, fomentaban, muy a pesar del tesón y la buena intencionalidad desplegados, enfrentamientos viscerales entre los ciudadanos, llegando a registrarse entre ellos irascibles enemistades rematadamente insoslayables.

 

Lo dicho constituiría a la postre el caldo de cultivo que con el tiempo acabaría siendo un serio hándicap para el desarrollo socioeconómico del continente africano durante décadas largas. Gracias a unas políticas acordes con la idiosincrasia africana puestas en marcha por políticos africanos decididos a hacer de sus países un paradigma de desarrollo socioeconómico en el concierto de las naciones, el futuro de África se antoja francamente prometedor hoy más que ayer.

 

Hoy en día, con una política basada en la creación de centros de formación académica de calidad para su juventud dentro del continente, África apuesta decididamente por la preparación de sus recursos humanos como garantía de un desarrollo socioeconómico eficaz y plural en los cuatro puntos cardinales de la geografía continental.

 

El 15 de agosto de 2019, Guinea Ecuatorial inauguró la Universidad Afro-Americana de África Central (AUCA), a la vez que la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE), celebraba el acto de graduación de 1.322 egresados de sus facultades y escuelas universitarias, acto que fue presidido en persona por el presidente de la República, S. E. Obiang Nguema Mbasogo. La Universidad Afro-Americana de Africa Central (AUCA), una universidad de nivel internacional, cuenta con 8 Facultades diferentes y se encuentra ubicada en la ciudad de la Paz de Djibloho, en la región continental de Guinea Ecuatorial. La AUCA es la segunda institución universitaria creada por el actual Jefe de Estado de Guinea Ecuatorial, después de fundar en 1995  la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial (UNGE).

 

Gracias a la UNGE, Guinea Ecuatorial, país que se independizó el 12 de octubre de 1968, tras casi 200 años de colonización, entonces no disponía si quiera de una escuela superior de prestigio internacional. En tan solo 24 años, el país centroafricano ha conseguido formar recursos humanos propios los cuales en la actualidad garantizan el desarrollo exitoso de todas sus actividades administrativas y mucho más.