20 de marzo 2015

Túnez

Los autores del atentado de Túnez se entrenaron en Libia

Fuente: AFP

Los dos autores del atentado en el museo del Bardo de Túnez, que costó la vida a 21 personas, entre ellas 20 turistas, se entrenaron en el manejo de armas en Libia, afirmó este 20 de marzo pasado el secretario de Estado tunecino encargado de asuntos de seguridad.


Según él, se trata de "dos elementos extremistas salafistas takfiris. Salieron ilegalmente del país en diciembre de 2014 para ir a Libia, y se formaron en el manejo de armas en Libia" para luego regresar a Túnez, declaró Rafik Shely. "No tenemos los detalles, pero hay campos de entrenamiento para tunecinos (en Libia) en Sabratha, Bengasi y Derna, por lo que (han podido formarse) en alguno de ellos", añadió el funcionario.


El pasado 19 de marzo, las autoridades tunecinas identificaron a los dos atacantes como Yasin Abidi y Hatem Jashnaui. El secretario de Estado precisó que Abidi había sido detenido antes de su partida a Libia, sin más precisiones.
Los dos hombres eran "elementos sospechosos", integrantes de "lo que se denomina células durmientes, formadas por elementos presentes en ciudades, y conocidos", explicó Rafik Shely.


El ataque del pasado 18 de marzo en el museo tunecino del Bardo fue reivindicado un día después por el grupo yihadista Estado Islámico, que controla numerosos territorios en Siria e Irak y ha ganado influencia en Libia, donde ha hecho de Derna (este) su bastión en ese país norteafricano.


Este ataque sin precedente desde la revolución de enero de 2011 que apeó del poder al presidente Zine El Abidine Ben Ali, costó la vida a 20 turistas extranjeros de distintas nacionalidades, entre ellos, dos españoles y dos colombianos (uno, con doble nacionalidad y pasaporte australiano), así como a un policía tunecino.
Las autoridades tunecinas anunciaron la detención de nueve sospechosos y el despliegue de soldados para reforzar la seguridad en las grandes ciudades del país.


El jefe de Estado tunecino alabó "la rapidez con la que las fuerzas del orden llegaron al lugar y evitaron una catástrofe", recordando que se encontraron sobre los atacantes "explosivos terribles que no tuvieron tiempo" de utilizar.
Al menos 500 tunecinos que se marcharon a luchar con el EI en Irak, Siria o Libia han regresado al país, convirtiéndose, según las autoridades, en una de las principales amenazas a la seguridad nacional.


A ello se añade la lucha, desde 2011, contra la Falange Okba Ibn Nafaa, ligada a Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI).



18 de marzo 2015

Túnez

Sangriento atentado terrorista, con víctimas mortales, en Túnez

Fuente: Reuters

Al mediodía del pasado 17 de marzo, hombres armados vestidos con uniforme militar irrumpieron en el museo nacional de Túnez, conocido como del Bardo -ubicado cerca del Parlamento en la capital Túnez-, y mataron a 17 turistas extranjeros, de los cuales dos eran españoles, y dos tunecinos. Ha sido uno de los peores ataques terroristas en un país que había evitado en gran medida los disturbios de la Primavera Árabe. Turistas de Italia, Alemania, Polonia y España figuraban entre los muertos que dejó el ataque terrorista.


El ministro español de Exteriores, José Manuel García Margallo, aseguró que entre los fallecidos había dos españoles que habían llegado a Túnez a bordo de dos cruceros vacacionales con 90 turistas españoles más. Otros 22 turistas sufrieron heridas de diversa consideración.


Las fuerzas de seguridad tunecinas entraron al antiguo palacio dos horas después de producirse la masacre, donde mataron a dos milicianos y liberaron a otros turistas que habían sido tomados como rehenes dentro del museo. Un policía tunecino pereció en la operación.


La jefa de política exterior de la Unión Europea, Federica Mogherini, responsabilizó del ataque a "organizaciones terroristas".
"La UE está decidida a movilizar todas las herramientas para apoyar a Túnez en la lucha contra el terrorismo", afirmó.


El ataque contra un blanco de tan alto perfil es un golpe para el pequeño país norteafricano, que depende en gran parte del turismo y había evitado casi por completo la violencia insurgente desde el levantamiento del año 2011 para derrocar al anterio mandatario de Túnez,  Zine El-Abidine Ben Ali, en estos momentos en el exilio.


El levantamiento de Túnez inspiró las revueltas de la Primavera Árabe en Libia y Egipto, Siria y Yemen. La adopción de una nueva Constitución y unas elecciones mayoritariamente pacíficas ganaron elogios y fueron un marcado contraste del caos que ha azotado a los otros países.


Varios grupos islamistas han surgido en Túnez desde el levantamiento y las autoridades estiman que unas 3.000 personas se han unido a combatientes en Irak y Siria, aumentando el temor de que puedan volver y cometer ataques en casa.


El museo del Bardo, en la capital del país norteafricano, es conocido por su colección de antiguas piezas tunecinas y mosaicos, además de otros tesoros de los períodos clásicos de Roma y Grecia.


El atentado del pasado 17 de marzo fue el peor ataque contra extranjeros en Túnez desde que un suicida perteneciente a Al Qaeda mató a 21 personas en una sinagoga en la isla turística de Djerba en 2002.



22 de enero 2015

Egipto

Rompen la barba de Tutankamón y la arreglan con pegamento

La barba postiza de la famosa máscara mortuoria dorada de Tutankamón, uno de los grandes tesoros del Antiguo Egipto y para muchos el objeto icónico por excelencia de la civilización faraónica, ha sido burdamente pegada a la barbilla con un pegamento industrial inapropiado tras desprenderse durante una sesión de limpieza.

Según el diario egipcio Al Ahram, el accidente y la chapuza subsiguiente se produjeron en fecha indeterminada en el Museo Egipcio de El Cairo.

La noticia ha sacudido al mundo egiptológico por cuanto pone de manifiesto una vez más las malas condiciones de conservación en el viejo museo cairota, atiborrado de piezas de incalculable valor patrimonial, y las acciones negligentes en su cuidado.

 

Un primer plano actual de la máscara de Tutankamón muestra una capa transparente-amarillenta entre la barba ornamental y la barbilla del joven rey.
Según algunas fuentes, un operario del museo trató de raspar esa capa de pegamento sobrante con una espátula produciendo algunas rascadas en el rostro de la máscara.

 

La denuncia de lo ocurrido se ha hecho anónimamente desde el propio museo por miedo a las represalias. Un conservador no identificado explicó que "desafortunadamente" se empleó un material irreversible, pegamento tipo Epoxi, que suelda resolutivamente materiales como piedra y metal pero que sin duda no es apropiado para una obra de arte de primera categoría como la máscara de Tutankamón.


La máscara debería haber sido llevada al laboratorio de conservación para analizar el daño, pero se decidió, "desde arriba", según las fuentes, subsanar la rotura inmediatamente para volver a exhibir la pieza, que es uno de los grandes atractivos del museo.